El Fotomuseum Winterthur ha puesto en marcha un blog, llamado Still Searching – An Online Discourse on Photography en el que, bajo la supervisión del propio museo, se han invitado a diferentes teóricos ha dirigirlo temporalmente.
Olvidar para vivir
Jamás podremos rescatar del todo lo que olvidamos. Quizás esté bien así. El choque que produciría recuperarlo sería tan destructor que al instante deberíamos dejar de comprender nuestra nostalgia. De otra manera la comprendemos, y tanto mejor, cuanto más profundo yace en nosotros lo olvidado.
La historia
Los hechos son juguetes con que se distraen los abogados, son peonzas y aros, siempre girando… Por desgracia, el historiador no puede abandonarse a semejante rotación ociosa. La historia no es cronología, eso queda para los abogados; tampoco es recuerdo, pues éste pertenece al pueblo. La historia ni puede aspirar a la veracidad de la cronología ni detentar el poder del recuerdo. A fin de sobrevivir, quienes se dedican a ella pronto deben aprender las artes del correveidile, del espía y del gracioso de taberna, para que siempre pueda haber más de una línea de comunicación que enlace con un pasado en el que a diario corremos el riesgo de perder para siempre a nuestros antepasados: no una cadena de eslabones individuales, pues un único eslabón roto podría perdernos a todos, sino más bien una gran maraña de cuerdas desordenadas, largas y cortas, débiles y recias, que se pierden en la profundidad mnemónica, y que sólo tienen en común su destino.
Thomas Pynchon, Mason & Dixon, Tusquets, 2000, p. 438
El descontrolado observado
Tienen razón los que ponen de manifiesto la rebelde libertad de este miembro que se entromete tan inoportunamente cuando menos falta nos hace, que tan imperiosamente discute la autoridad de nuestra voluntad y con tanto orgullo y obstinación rechaza nuestros ruegos mentales y manuales.
Mirar antes de ver
El fotógrafo norteamericano William Mortensen (1897–1965), hablando de su formación, cuenta su viaje a Grecia después de la primera guerra mundial para hacer grabados en la región del Ática. Para ganarse la vida dibujaba anuncios de coñac con seductoras bailarinas balcánicas de puntillas sobre corchos de botella. El punto culminante del viaje fue observar la mirada libidinosa con que los marineros miraban las bailarinas de sus pósteres. Tras un pequeño escándalo debido a que dibujaba a sus estudiantes, como él decía, «al fresco», tuvo que volver a los Estados Unidos.
La promesa de las máquinas
De vez en cuando es un auténtico alivio detenerse en esta especie de antesala de todo. Un lugar intermedio entre el ojo y lo que mira. Lugar endogámico con unas reglas que obedecen a las complejas leyes de la mecánica y la óptica.
Semana de la fotografía en Estocolmo
La semana fotográfica de Estocolmo se celebrará del 28 de Mayo al 3 de Junio en el Museo Sueco de Fotografía.
Los otros (1)
¿Qué es exactamente lo que tienes contra los franceses?
¿El qué?