Un artesano de lo invisible

Holzberg y la segunda rotonda

El amigo del Dr. Helsel, Holzberg, era un arquitecto fascinado por el círculo, forma central de todas las mitologías, y a lo largo de su carrera había construido decenas de rotondas. Esa fascinación le llevó incluso a pervertir la forma, haciendo una rotonda, si así se puede llamar, cuadrada. Esa acera cuadrada que señales de tráfico obligaban a los coches circundar — término inadecuado — no era más que un juego del arquitecto, una trampa casi infantil, ya que, a pesar de la señal de tráfico explícita (era necesario rodear aquel cuadrado colocado en medio de la vía), los automóviles, muchas veces, chocaban contra los vértices de la acera, pinchando los neumáticos, rompiendo los parachoques, etc.

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