Tertulia de libros de fotografía en la Real Sociedad Fotográfica

El martes 28 de febrero, a las 19:00, en la Real Sociedad Fotográfica de Madrid tendrá lugar la primera tertulia de libros de fotografía, y se espera que tenga periodicidad mensual.

La temática y la asistencia es abierta.  Cada uno puede traer un libro de fotografías (no vale el de uno mismo) para comentarlo.

La Real Sociedad Fotográfica tiene su sede en:

Calle de los Tres Peces 2
28012 Madrid

Esperamos veros por allí.

La historia

Los hechos son juguetes con que se distraen los abogados, son peonzas y aros, siempre girando… Por desgracia, el historiador no puede abandonarse a semejante rotación ociosa.  La historia no es cronología, eso queda para los abogados; tampoco es recuerdo, pues éste pertenece al pueblo.  La historia ni puede aspirar a la veracidad de la cronología ni detentar el poder del recuerdo.  A fin de sobrevivir, quienes se dedican a ella pronto deben aprender las artes del correveidile, del espía y del gracioso de taberna, para que siempre pueda haber más de una línea de comunicación que enlace con un pasado en el que a diario corremos el riesgo de perder para siempre a nuestros antepasados: no una cadena de eslabones individuales, pues un único eslabón roto podría perdernos a todos, sino más bien una gran maraña de cuerdas desordenadas, largas y cortas, débiles y recias, que se pierden en la profundidad mnemónica, y que sólo tienen en común su destino.

Thomas Pynchon, Mason & Dixon, Tusquets, 2000, p. 438

Mirar antes de ver

William Mortensen, Human Relations, 1932

El fotógrafo norteamericano William Mortensen (1897–1965), hablando de su formación, cuenta su viaje a Grecia después de la primera guerra mundial para hacer grabados en la región del Ática.  Para ganarse la vida dibujaba anuncios de coñac con seductoras bailarinas balcánicas de puntillas sobre corchos de botella.  El punto culminante del viaje fue observar la mirada libidinosa con que los marineros miraban las bailarinas de sus pósteres.  Tras un pequeño escándalo debido a que dibujaba a sus estudiantes, como él decía, “al fresco”, tuvo que volver a los Estados Unidos.  

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Álgebra superior de las metáforas

Como acabamos de sugerir, la agresividad retórica de los manifiestos vanguardistas podría explicarse de este modo: cuando uno está convencido de estar fundando un arte del mismo modo que un científico funda una ciencia, es decir, sobre principios objetivos (por ejemplo, si las tesis, digamos, del cubismo, son comparables a las leyes de la aritmética o a la ley de la gravedad), tiene que considerar a todos aquellos que no respetan tales principios como ingnorantes o como farsantes.

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