Vanguardia y destrucción

Un buen ejemplo de la actitud anti-nostálgica de Malevich se puede encontrar en su breve pero importante texto “Sobre el museo”, de 1919. En ese momento, el nuevo gobierno soviético temía que los antiguos museos rusos y las colecciones de arte fueran destruidos por la guerra civil y el colapso general de las instituciones y la economía. El partido comunista respondió tratando de asegurar y proteger estas colecciones. En este texto, Malevich protesta contra esta política pro-museo que viene del poder soviético y le pide al Estado que no intervenga a favor de las viejas colecciones de arte porque su destrucción podría abrir el camino hacia un arte verdadero y vital. Escribió puntualmente:

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Todo vale

Para las personas ajenas al mundo del arte pudiera parecer que estos días todo vale en fotografía: sacar una foto con el móvil, arrancar una página de una revista, tomar una captura de pantalla de internet o juguetear con el Photoshop. Como hemos visto, el éxito de un fotógrafo contemporáneo es una cuestión más compleja, como el ajedrez tridimensional.

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El acto poético no tiene pasado

Un filósofo que ha formado todo su pensamiento adhiriéndose a los temas fundamentales de la filosofía de las ciencias, que ha seguido tan claramente como ha podido el eje del racionalismo activo, el eje del racionalismo creciente de la ciencia contemporánea, debe olvidar su saber, romper con todos sus hábitos de investigación filosófica si quiere estudiar los problemas planteados por la imaginación poética.

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Mecánica ondulatoria

Los momentos más animados de mis discusiones con Carson llegaron cuando ella hablaba del aburrimiento, algo que no puede soportar. (“Haré cualquier cosa para evitar el aburrimiento”, escribió una vez,. “Es la tarea de toda una vida”.) Cuando escribe tiene el empeño constante de sentir que está haciendo algo nuevo con cada frase. Cuando da clase, independientemente del tema, quiere descolocar a la gente.

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Nunca

Lo que quiero decir es que ningún artista, ningún escritor, alcanzará la imagen, la forma, el sueño. Siempre está más allá de su alcance. Si lo alcanzara sería miserable el resto de su vida, pero nunca lo alcanza, así que escribe otra y otra y otra vez, y es por lo que la vida del artista es tan feliz. Nunca se sacia. Nunca lo hará. Cree que la próxima vez escribirá aquello que está a la altura de su maravilloso sueño, pero sabe que no lo conseguirá. Pero seguirá intentándolo. Siempre hay alguna razón para levantarse por la mañana. Hay algo que hacer. Por eso es el hombre más feliz de todos.

— William Faulkner

El terror no es necesario

Pensar es una actividad agotadora, que requiere esfuerzo, que nos obliga a elegir la propuesta correcta y ética, a tener una opinión, a adoptar una postura. la sintonía con el propio pensamiento puede ser muy gratificante y aumentar la conciencia de uno mismo, pero la indulgencia también es gratificante. Entonces, nos planteamos: ¿para qué pensar? Pues con una fuente de gratificación ya es bastante.

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