Pareceres

Entre los lugares comunes dignos de figurar en un suplemento al Diccionnaire des idées reçues de Gustave Flaubert hay dos que miran mutuamente a la pintura y la fotografía: el elogio supremo a una pintura es decir que parece una fotografía; y el elogio, también supremo, a una fotografía es decir que parece una pintura.

Ya Chamfort había dicho (y Flaubert había puesto la frase como epígrafe a su Diccionario): se puede jurar que toda idea común, toda convención habitual, es un disparate.  Y estas dos, sobre la pintura y la fotografía, lo son indefectiblemente: la estupidez sabe ser perfecta, mientras que la inteligencia raramente lo es.

Una pintura que parece una fotografía no es una buena pintura; y una fotografía que parece una pintura no es una buena fotografía. […] Un pintor puede incluso, con excesivo detalle, parodiar una fotografía; y un fotógrafo puede, con astucia técnica y con deserción deseada, parodiar una pintura: pero estamos, insisto, en la parodia.

— Leonardo Sciascia, nota en el catálogo de la exposición Paesaggi Iblei, en la galería La Tavolozza di Viale Libertà, en Palermo, 1984; recogida en Leonardo Sciascia dalla Sicilia alla Spagna, 2009

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