Mirar dos veces

Ralph Gibson, Deja-vu, Lustrum Press, 1973

Ralph Gibson, Deja-vu, Estados Unidos, 1973

Ralph Gibson aprendió la técnica fotográfica en la armada de los Estados Unidos de América.  Cuenta que descubrió que quería ser fotógrafo cruzando el atlántico, al contemplar una tormenta mientras hacía guardia a las tres de la mañana.  Tuvo la oportunidad de trabajar para Dorothea Lange, que un día, mirando sus fotos, le dijo: “Tu problema es que no tienes un punto de partida.  Si bajas a la tienda a comprar pasta de dientes y te llevas la cámara tienes más posibilidades de sacar una foto importante que si simplemente te paras en la esquina a esperar que pase algo”.

Ralph Gibson, Deja-vu, Lustrum Press, 1973

Poco a poco fue abandonando el fotoperiodismo y desarrollando una visión más personal y subjetiva.  Hacia 1970 fundó la editorial Lustrum Press para poder publicar sus libros sin cortapisas.  El primero fue The Somnambulist, con el que comenzó una trilogía que sigue con este libro y se cierra con Days at Sea.  También publicó libros legendarios de otros fotógrafos como Tulsa, de Larry Clark, The Bikeriders, de Danny Lyon, o la edición americana de The Lines of My Hand, de Robert Frank.

Ralph Gibson, Deja-vu, Lustrum Press, 1973

Este libro hay que tomarlo a palo seco: en la portada sólo está el título, en la contraportada, una foto; en el interior, el único texto que contiene es lo imprescindible: el título, la editorial, el nombre del autor, el copyright y el ISBN.  No te da pistas, no hay excusas, sólo queda mirar.

Ralph Gibson, Deja-vu, Lustrum Press, 1973

Las fotos de Ralph Gibson llaman la atención a primera vista por la pulcritud y precisión de su encuadre y composición.  Y lo que nos muestra no es el mundo, sino que da la sensación que hubiera sido capaz de fotografiar algo metafísico: la mirada misma, destilada, concentrada, dispuesta en una sutil gelatina de plata sobre papel.  Como si al instante decisivo de Cartier-Bresson le hubiera quitado el instante.

Ralph Gibson, Deja-vu, Lustrum Press, 1973

Pero hay más: las fotos están dispuestas en un libro, y las dobles páginas que lo componen están diseñadas con la misma precisión.  Cada foto funciona de modo autónomo, pero al volver la mirada hacia la otra página algo resuena, algo que acabamos de ver y que había pasado inadvertido, algo que en contraposición a la nueva imagen se convierte en importante, y viceversa.  Cada foto parece extenderse fuera de sí misma, hacia la página opuesta.  Consigue que haya que mirar las fotos dos veces.

Ralph Gibson, Deja-vu, Lustrum Press, 1973

Años más tarde Ralph Gibson lo diría de otra manera: “El arte me permite pensar más allá de las limitaciones y los parámetros de mis propios pensamientos.  Por este motivo estoy menos interesado en la fotografía documental.  La imagen cotidiana está ahí para ser vista sin una cámara.  Yo necesito que la fotografía me enseñe algo que no podría ver de otra manera.”

Ralph Gibson, Deja-vu, Lustrum Press, 1973

Ralph Gibson

Deja-vu

editado por Lustrum Press, Nueva York, Estados Unidos;

primera edición, 1973; 52 páginas; 298 × 216 mm;

encuadernado en rústica;

ISBN: 0-912810-06-8

Ralph Gibson, Deja-vu, Lustrum Press, 1973

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