Sola en el camino

Miren Pastor, Bidean, España, 2015

Miren Pastor, Bidean, autopublicado, España, 2015

Miren Pastor, Bidean, España, 2015

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Miren Pastor, Bidean, España, 2015

Miren Pastor, Bidean, España, 2015

Miren Pastor, Bidean, España, 2015

Bidean es un trabajo a largo plazo de Miren Pastor, del cual ya tuvimos una publicación más que interesante el año pasado y que nos dejó boquiabiertos ante el despliegue de inteligencia de su autora, con una estructura totalmente novedosa, que funcionaba como libro, pero también como propuesta expositiva. La propia Pastor reconoce la influencia de otra publicación de estructura similar llamada Handbook to the stars, de Peter Puklus, si bien aquella propuesta dejaba de lado el interés narrativo en la secuencia de cada libro, pues el punctum estaba en todos los libros puestos en pared formando una unidad expositiva, troceada y lista para ser vendida. Pese a todo, la propuesta de Puklus fue lo suficientemente interesante para darse a conocer en el mundillo fotográfico y llegar a los avispados ojos de Miren Pastor, quien ha tomado esta idea y la ha llevado a su terreno, donde esta manera de estructurar el trabajo gana y mucho.

Ya en la primera edición de Bidean, sobre todo si llegábamos a ella sin saber nada más, Pastor conseguía introducir una imágen troceada e irreconocible en nuestro inconsciente. Una forma subliminal de transportarnos a las sensaciones de una naturaleza aún verde y sin domar que se mecía por el viento entre las páginas, dando soporte a jóvenes en proceso de cambio de la adolescencia a la edad adulta. ¿Acaso hay manera más terriblemente poética de hablar de esta época de nuestras vidas?

Pues en la segunda edición de Bidean (Bidean 2015 para cualquier mortal), Pastor ha elevado el listón y superado con creces la marca de la anterior versión. Y no lo tenía fácil, al repetir estructura podía hacer caer al público en un dèja vû, en la falta de sorpresa. Pero no es así. Quizás por un tratamiento mucho más intencionado de encuadre vertical, pues la autora ya conocía hacia dónde estaba caminando, o quizás por un uso del color aún más definitivo y armonioso, pese a que la primera edición estaba bastante lograda en este aspecto. En la segunda ocasión, la piedra y el anaranjado sustituyen al verde y a la tierra fértil. Los personajes se convierten poco a poco en árboles con una expresividad totalmente humanas. Y el mensaje inconsciente que recorre el libro en forma de imagen en mosaico deconstruido da lugar a sensaciones aún más extrañas e inquietantes.

¿Qué nos deparan siguientes ediciones de Bidean?¿Queremos encontrar el final en el camino de la vida? Por lo menos, podremos seguir a Miren Pastor en este sendero que, prácticamente sola desde el inicio, está abriendo para quien quiera acompañarla.

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